jueves, 17 de enero de 2013

Dulce verano.


sábado, 12 de enero de 2013

Cuando solo tenías tiempo para decirme la verdad.

Beberías saber todo lo que he soñado contigo. Más que las "alucinaciones" -solo los sueños despiertos que todo el mundo tiene- habituales que solía tener al recibir tu indiferencia y tu plaga de mentiras sucesivas, y más que todos los sueños que vivo en el mundo onírico... Esto parecencia ser una carta de confesión... te busqué en cada momento, cada situación, cada persona, cada ocasión, cada lugar, cada sentido que tenía mi vida. Lloré por ti mil veces, me sentí muy mal porque no estabas junto a mi y porque estabas lejos, y porque rechazabas mi amor. Antes de ti, jamás había  experimentado lo que era perder mi dignidad por alguien a quién amas, fingiendo que no me importaban tus mentiras y engaños cuando en realidad, me destrozaban el corazón y mataban mi alma, por ti sufrí más que nadie y aprendí que a veces el amor no es del todo bueno -depende quién sea la persona que esté contigo-, por ti tuve que hacer de cuenta que no me importaba tu rutina sangrienta, que no me importaba que te burlaras de mi una y otra vez, que te rías de mi solo para complacerte a ti mismo...que crearas falsas palabras para saberte un Dios o un ser superior a mi, solo para que yo fuera inferior, y suponer que así era, suponer que era una minúscula partícula si eso era lo que querías... Hacer de cuenta que era una niña tonta que había nacido hace unos días y que todo lo aprendía de ti. Ser tu alumna... Tratar de estar sorprendida cada vez que eligieras inventar una nueva historia fantástica carente de respeto como la primera vez que sucedió -aunque la primera vez no fue sino más que un dolor inmenso-, simular que podía preguntarme cosas que tu no sabías la respuesta. Decir "te quiero" en el peor de los momentos solo para sostenerte un rato más, inventar excusas para retenerte cuando ya estabas demasiado lejos desde el principio. Nunca te tuve. 
Recuerdo los meses en que decidí crear un mundo en el que estuvieras cada día a mi lado, fue hace mucho ya, ya nada queda de eso... Estabas adorable, brillante, único como siempre, cada noche desnudándome, cada mañana repleto de regalos y de cosas nuevas por hacer... Ahí solo me decías la verdad, solo tenías tiempo para decirme la verdad, porque solo podías amarme. Viajábamos bajo globos de canapé y postres en el cielo... Solo existía la miel derretida sobre las sábanas de nuestras conciencias, solo luz vibrante sobre ti y mi. Hubo una de las voces que siempre decía la verdad a su alrededor.
Hoy todo eso ha pasado, y no te tengo, estás a más que mil millones de años luz de distancia, y no lo lamento. Es mejor que sea así. ¿Por qué aferrarse al fantasma de un hombre muerto?.










Derechos reservados de autor: Alice Perkins.

martes, 8 de enero de 2013





Hoy te necesito demasiado, pero debo ser fuerte... pronto estaré con vos y te haré eternamente feliz, esa es mi alegría, mi ilusión, lo que me mantiene en pie para "buscarte" y esperarte con ganas aún hoy en día, después de tanto tiempo de hacerlo. Yo solo quiero amarte y hacerte feliz, no tengo otro objetivo con respecto a eso.